Alba y Juan
Capítulo XIV
“Cariño, ven.” - llama Alba a su marido mientras termina de quitarse la ropa para echarse sobre la cama.
El deseo la ha encontrado. Está con ganas de jugar y de pasarse de la raya con Juan. Hace tanto que no se siente así de fogosa.
Juan, con pocas expectativas, se acerca y queda boquiabierto. Alba es un espectáculo. Se sienta sobre la cama un poco intrigado y nervioso. No sabe muy bien qué decir. Pero le gusta lo que ve así que sonríe y la escucha.
“Quiero que me explores...” - Alba le susurra en el oído. “Sin límites.” - continua mientras la punta de su lengua juega con la oreja de Juan y su mano le aprieta fuertemente la pierna. No le clava las uñas pero ganas no le faltan.
Alba no duda en utilizar el chispazo de pasión que tiene. Más aún cuando su libido permaneció dormido por muchos años. Ahora de repente, siente un torbellino de emociones calientes que la han puesto feroz y traviesa. Con muchísimas ganas de hacerlo todo. Y sobretodo, recuperar ese tiempo perdido.
“Estás jugosa, mi amor.... Qué rico, mierda!” - dice Juan apretando su mandíbula mientras sus dedos sienten a su esposa por dentro.
“ Pruébame...” - le ordena lanzándole una mirada poco sutil. Juan baja y se sumerge en la exquisita humedad que hacía tanto no disfrutaba. Se relame los labios, inhala, la mira y se la come. Alba gime, exhala, aprieta las sábanas con sus manos sintiendo cómo está a punto de llegar. “No pares!!” - exige con prisa haciendo que Juan no se detenga.
Su lengua continúa. Hace pequeñas pausas para besar delicadamente sus labios jugosos. Luego se encuentra con el clítoris, que está hinchado y gordito y eso lo vuelve loco. Lo presiona contra su boca sintiendo cómo late suavemente. Lo disfruta, respira lento y lo vuelve a presionar una y otra vez. Juan pierde la razón. “No hay cosa más rica que verte llegar.” - piensa.
“Juan, cariño... te amo.” - dice Alba con la voz entre cortada justo antes de que se le cuele un ligero gritito de alivio. Acaba de llegar pero quiere seguir. Quiere sentir a su marido adentro, afuera, en su boca y en todas partes.
Juan tiene el pene durísimo. Alba lo nota y lo agarra: “Ahora me toca a mí... embriagarme con tu semen...” - le dice y baja para metérselo en la boca.
“Me encantas mujer!” - suspira Juan con los ojos cerrados y sus manos tirando del pelo de su esposa de arriba hacia abajo.
Hace tiempo que Alba no juega así con Juan pero no se ha olvidado de nada.
Primero lo succiona lento, muy lento y poco a poco aumenta la velocidad. Sus labios pegados contra el pene hacen un sonido de explosión cuando la succión se interrumpe pero ella, se moja los labios con saliva y continúa. Luego lo lame como si fuera un helado cremoso que está a punto de derretirse; de abajo hacia arriba. Después lo agarra con la suficiente fuerza para que le guste y lo besa. Besa la cabeza del pene, suavecito, con mucho cariño. Se lo pasa alrededor de los labios como si fuera un lápiz labial y juega con su lengua mientras su mano sube y baja por todo el pene. Y antes de succionarlo otra vez, le agarra los testículos.
Juan no puede más, empieza a temblar. Respira muy profundo y llega en la boca de Alba.
Alba goza bebiéndose a su marido. Siente como esa leche cremosa, caliente y viscosa baja por su garganta. Le gusta. La deja satisfecha.
“Uff...” - Juan suspira cuando nota que ella empieza a subir. Aún húmeda y caliente, se acomoda encima de él.
Juan le agarra las caderas, se mueven, se miran, se acarician y se besan.
Sus cuerpos están completamente libres. Danzan al ritmo de sus corazones. Las sábanas, se desplazan al compás de ellos; las almohadas, caen al piso; y sus ropas, quedan perdidas en la habitación.
El cuarto entero queda sumergido en sus feromonas.
Follan la noche entera.
Recorren sus cuerpos; desde la coronilla hasta la punta de sus pies. Repetidas veces.
Vuelven a conocerse, a disfrutarse, a probarse y a amarse.
Alba está contenta. Suelta desenfrenadamente risitas traviesas como quién disfruta de un parque de diversiones. Y Juan está extasiado. Siente, por fin, su corazón completamente lleno.
“Te amo.” -
“Yo a ti mujer, yo a ti...” -

Muy bien descrito el amor del bueno !! Amor de pareja ! Like !